El 10 de marzo de 2025 el periodista Carlos Pagni tuvo la primicia sobre un hecho acaecido en la Aduana de Aeroparque:
“Se dice que la semana pasada llegó un avión, un vuelo privado desde Miami, con una señorita llamada Laura Belén Arrieta“. De acuerdo a la narración del periodista, esta mujer “habría llegado desde Miami con una cantidad de valijas. Aunque no se sabe cuántas, sí eran muchas (…) Y cuando la Policía de Seguridad Aeroportuaria y la Aduana realizaron un operativo, hubo una orden de arriba que indicó que no se revisara nada“. Al mismo tiempo se “filtró” a la prensa un set de imágenes de Arrieta ingresando con valijas y desde “altas fuentes del gobierno” se informó que Arrieta “es muy cercana al asesor presidencial Santiago Caputo”.
Justo a un año de ese evento, otra vez Carlos Pagni tuvo la exclusiva de una filtración de origen aeroportuario. Esta vez respecto a un viaje personal del Jefe de Gabinete tomando un vuelo privado junto a su esposa y sus hijos. Más tarde Adorni, desde el mismo canal en el que se originó el tema, sugirió que la información pudo haber salido desde adentro del gobierno, mientras detrás suyo se exhibía la cara de Santiago Caputo.

El hecho verificable es que ya son dos las filtraciones aeroportuarias que se dan con la misma operatoria: la información surge como un rumor en “Odisea Argentina” y luego un video grabado en el aeropuerto se filtra a la prensa. Esto lleva a preguntarse si hay un sistema de inteligencia paralelo que opera desde los aeropuertos y vigila preferentemente a la gente del gobierno.
La empresa GPS, de Mario Alberto Hazaff, controla la seguridad física, vigilancia con cámaras y otros servicios en el Sistema Nacional de Aeropuertos. Como ya explicamos en otra ocasión, Hazaff es la persona que más conversaba con el espía Ciro James mientras éste operaba una central de inteligencia paralela, en la época del presidente Macri.
Hazaff tiene las empresas en sociedad con su hijo, Nicolás Hazaff, señalado muchas veces como el mejor amigo de Martín Menem. El año pasado investigamos a fondo las esquivas conexiones societarias que vinculan a Menem con Hazaff. Cuando parecía que habíamos exprimido hasta el último lazo, el escándalo de la ANDIS nos dio material extra. En el transcurso de esa investigación se secuestraron los cuadernos manuscritos de Calvete, en los que se “repartía” el ANDIS.
Allí, en el recuadro central de una de las hojas, se leía “Seguridad → Menem”.

¿Y quien había sido contratado para brindar seguridad en las sedes de ANDIS? Buscando responder esa pregunta encontramos que, con la firma de Diego Spagnuolo, ANDIS había adjudicado una millonaria licitación a Global Protection Service (GPS) —la empresa de seguridad de Nicolás Hazaff— por $ 1.453.130.469,12 para prestar servicios de vigilancia en tres sedes de la Ciudad de Buenos Aires.

En los aeropuertos, GPS no solo opera los scanners de manera tercerizada sino que también provee servicios de seguridad y limpieza, y desde 2025 fue autorizada a brindar servicios aeroportuarios y de rampa, operatoria que realiza bajo la marca Global Service Handling.

GPS – Global Protection Service SA acarrea un pasado bastante oscuro. En 2017 el Juez Villena detuvo a 14 empleados de la empresa por asociación ilícita en el marco de la causa “Los abrevalijas”. Todo el plantel de la empresa estaba entrenado en la lectura de escaners de equipaje y aprovechaban esos conocimientos para robar y luego vender el botín a través de Mercado Libre.

Las empresas del hombre que hablaba a diario con el espía Ciro James mientras operaba una central de inteligencia paralela durante el gobierno de Macri, hoy controlan seguridad y servicios en aeropuertos. El dueño tiene vinculación directa con Martín Menem. Ya son dos las filtraciones aeroportuarias que llegan al público con el mismo esquema de distribución. El patrón está a la vista.

