En la causa que investiga al referente de la CC/ARI Matías Yofe por extorsión, Leandro Camani aseguró ante la justicia no mantener relación alguna con el lilito. Esta semana declaró el encargado de ir a las oficinas de Camani a retirar en efectivo el dinero que el empresario le pagaba a Yofe para su programa radial en Cadena Premium.
Claudio Gabriel Ponce de León, periodista, director del multimedio InfoPilar y ex precandidato de la Coalición Cívica en Pilar, declaró dos veces en la causa que investiga a Matías Yofe y otros por extorsión, acreditando los vínculos entre el denunciado y el empresario Leandro Camani. La primera vez fue el 5 de enero de 2026, apenas arrancada la causa.
El 29 de enero, Leandro Camani se presentó espontáneamente alegando que no mantiene ni ha mantenido relación personal, política ni económica alguna con el Sr. Yofe.
Ante este entredicho, Ponce de León volvió a la fiscalía esta semana, aportando más datos y pruebas sobre la relación de Yofe, Camani y del Gaiso, exponiendo como, siempre de acuerdo a su testimonio, estos operadores políticos, financiados por un empresario de fotomultas con gran injerencia en el ámbito periodístico, compraban testimonios, vendían denuncias y usaban el sistema judicial como herramienta de negocios.
Lo que Ponce de León declaró en enero: Yofe como operador de Camani
En su primera declaración, Ponce de León fue detallado. Contó que Yofe se arrimó a su investigación sobre Pombo y D’Onofrio, la tomó como propia, y empezó a buscar testigos ofreciendo dinero. Todo ese dinero, según Ponce de León, venía de Leandro Camani, a quien describió como “dueño de la mayoría de las VTVs del país, el señor que compró los Martín Fierro y se los llevó a Miami, dueño de la camioneta que secuestraron a un narco.” Según su relato, Yofe le ofreció cinco millones de pesos a Claudia Ángel, ex colaboradora de Pombo, para que declarara en su contra —plata que iba a poner Camani—. También intentó comprar el testimonio de una tal “María Magdalena” que vive en Brasil y de una peluquera del Hotel Sheraton llamada “Erlis”. A unas chicas que trabajaban en una peluquería donde Pombo se arreglaba el pelo, Yofe directamente las amenazaba: si no declaraban en contra de Pombo, las iban a meter presas.
Ponce de León también describió cómo Yofe presumía de sus contactos: Carrió le abría las puertas en La Nación y Clarín, y Camani le abría las del resto de los medios. “Le dije que se estaba metiendo en terrenos que no iba a poder salir, que cuando tuvieras un problema Carrió no te iba a dar ninguna mano“, declaró.

El episodio que más le llamó la atención fue una reunión de campaña de fines de junio de 2025 en la casa partidaria de Villa Morra, a la que asistieron Yofe, Diego Escobar (imputado en el marco de la misma causa), el empresario Gustavo Ferreiro y Mateo Corvo Dolcet, un desarrollador inmobiliario “muy encumbrado”. Ferreiro presentó un presupuesto de campaña de 73 mil dólares. Yofe lo subió a 100 mil de un plumazo. En un momento de la reunión, Yofe le preguntó al desarrollador cuánto valía para él una denuncia firmada por el presidente de la CC Pilar (el mismo), dos candidatos y una diputada nacional —que Ponce de León asume era Marcela Campagnoli, aunque aclara que no sabe si ella estaba al tanto—. “Ahí me sorprendí“, declaró.
También relató que Yofe le contó que Camani le había mostrado “una pila de dólares importante” en una reunión a solas, pero que él no la quiso agarrar si no pasaba primero por la empresa de Ferreiro “para que le llegue limpia.”
Lo que declaró su pareja: confirmación desde adentro
La declaración de Edith Analía Soria, pareja de Ponce de León desde hace más de 20 años, es particularmente valiosa porque corrobora los hechos desde una perspectiva propia. Soria acompañaba a Ponce de León a todas las reuniones de la Coalición Cívica y fue testigo directa de la reunión de Villa Morra. Confirmó que en esa reunión estaban Yofe, Gustavo Ferreiro, Mateo Corvo Dolcet —empresario titular de Pilar Bicentenario SA, la empresa dueña del predio donde funcionó el vacunatorio de la Panamericana—, Diego Escobar (denunciado en la causa junto a Yofe) y ella misma. El tema era el financiamiento de la campaña, que según los cálculos de Yofe requería 100 mil dólares. Ferreiro, según Soria, pagaba el sueldo de Escobar y de una consultora, y todos los aportes de campaña ingresaban a través de sus empresas.
Sobre la reunión con Camani, Soria confirmó que estuvo presente: “A Camani lo conocí cuando lo acompañé a Ponce en una reunión con Matías. Camani estuvo un ratito y se fue y vino un abogado de él a seguir la reunión. Se habló del financiamiento de campaña. Matías preguntaba en qué podía ayudar Camani a la campaña.”
En cuanto a la pila de dólares, Soria lo confirmó como algo que Yofe les contó después: “Matías nos contó que en una reunión con Camani, Camani le mostró una pila de dólares haciendo un gesto de una pila grande, y que él no se la quiso llevar. No dijo a cambio de qué.” Su caracterización de Yofe es lapidaria: “Es una persona imprudente, que no mide las consecuencias y que se ampara en el aura de honestidad de Elisa Carrió creyendo que no le va a pasar nada. Matías tiene como modalidad de hacer política, hacer denuncias.”
Lo que Ponce de León declaró esta semana: el dinero que retiraba él
En su segunda declaración del 11 de febrero, Ponce de León aportó un dato que no había mencionado antes y que resulta difícil de ignorar: era él quien iba a buscar en efectivo el dinero que Camani le pagaba a Yofe por el espacio radial en Cadena Premium. El programa se llamaba: “HDP’S”.

De acuerdo al registro de YouTube, la emisión menos vista tuvo 3 (tres) visualizaciones mientras que la más popular llegó a las 37 visualizaciones.
El arreglo era el siguiente: Camani pagaba el 50% del costo del espacio que Yofe ocupaba los sábados al mediodía en ese medio —200 mil pesos de los 400 mil que salía—, y los otros 200 mil los transfería Yofe desde la Coalición Cívica. Ponce de León iba a retirar el efectivo de Camani en CABA porque viajaba habitualmente y “no le costaba nada pasar“. Las entregas se hicieron en tres domicilios distintos de la ciudad, incluyendo las oficinas de Tránsito Seguro y Red Cube (organizadora de los premios Martin Fierro).
Fue en julio de 2025 cuando Ponce de León le levantó el espacio a Yofe. A partir de ahí, según su relato, Pedro Aribe —el segundo de Camani— le ofreció una pauta publicitaria so pretexto de promocionar los Martin Fierro, que en realidad era para que publicara PDFs con las denuncias de Yofe. Lo rechazó. Le ofrecieron comprarle la radio. Lo rechazó. Le propusieron sumarse a un streaming en Libertador. Lo rechazó.
También denunció esta semana que, según sus fuentes “Camani le ofreció al Juez Masi dinero para que no joda con la causa”, y que fue el propio Yofe —a quien describe como “bocón”— quien le anticipó que iban a presentar un jury para echarlo. Al principio no le creyó, pero cuando el jury se presentó, cambió de opinión.
El testimonio de Ponce de León es valioso para la causa, pero también plantea una incomodidad que vale la pena remarcar. No era un periodista que observaba desde afuera: era parte de la logística, ya que se encargaba de ir a las oficinas de Camani a buscar el dinero por orden de Yofe.
Entretanto el legislador Facundo del Gaiso continúa su recorrida por los diversos programas de tv asegurando que él tuvo que preguntar quien era Leandro Camani porque no lo conoce, pero en su última declaración, Ponce de León develó un dato esclarecedor de esta suerte de asociación dedicada a las denuncias y extorsiones: “El contacto con Camani es Del Gaiso, quien le paga el sueldo por ñoqui de la legislatura a Yofe”.
Mientras los lilitos se entierran cada vez mas profundo en la justicia, la Dra. Carrio intentó ayudar a Yofe desde las cámaras de La Nación + asegurando que “el chico es un adorador del santísimo” como si tal cualidad pudiera eximirlo de su delicada situacion procesal.
Desde su medio, InfoPilar, Ponce de León escribiendo sobre si mismo arengó: “Por otra parte, por estas horas y desde La Nación +, pudo observarse la reacción de alguno de los apuntados en esta causa, como el legislador Del Gaiso, y ciertos periodistas que defienden sus «investigaciones» centrándose en desacreditar los dichos del testigo clave en esta causa. Al respecto, el periodista Claudio Ponce de León -de él se trata- optó por ignorar tales manifestaciones y limitarse a un «de esto, yo discuto con Camani, no con sus caniches ladradores».”
A estas alturas, ¿Qué querrá “discutir” Ponce de León con Camani?

