Una ordenanza exprés permitió la instalación de un bingo en una zona residencial de Ingeniero Maschwitz. La investigación de El Disenso reveló la maniobra, impulsó un amparo colectivo y la Justicia acaba de frenar el avance del emprendimiento.
El 18 de enero de 2025, desde El Disenso hicimos pública una investigación sobre las extrañas circunstancias de la aprobación de la ordenanza que habilitaba la construcción de “Bingo Escobar”.
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En aquella ocasión destacamos tres elementos que llamaron nuestra atención periodística. Primero, la gravitación de Cristian Ritondo y Daniel Angelici en el proyecto. Luego, la diligencia atípica de los secretarios municipales, que en tiempo récord se abalanzaron sobre el expediente para plasmar su aprobación. Cinco secretarías analizaron el proyecto de forma sucesiva, en menos de 24 horas. Finalmente, encontramos que la ordenanza violaba, de forma flagrante e inexplicada, la zonificación residencial de Ingeniero Maschwitz.

Un grupo de vecinos de Escobar decidió darle batalla judicial a los negocios de la política y presentó un ampara colectivo con el patrocinio del abogado Lucas Alonso Carli.
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El expediente se tramitó en Zárate ante el Juzgado Contencioso a cargo de la doctora Mónica Ayerbe.El “Master Plan” y el “Proyecto Integral” aludidos en el proyecto de ordenanza de Leandro Goroyesky, peón de Ritondo en el concejo deliberante de Escobar, aparentemente nunca existieron. Las personas humanas o jurídicas que presentaron el proyecto no pudieron ser individualizadas. El municipio fue incapaz de exhibir registro de análisis de factibilidad, ni estudios de impacto ambiental.
En este contexto, la jueza Ayerbe decidió hacer lugar a la cautelar propuesta por el Dr. Alonso Carli, suspendiendo los efectos de la ordenanza 6350/2024. En cuanto a la cuestión de fondo, o sea el problema ambiental, reconoció la incompetencia del fuero administrativo en favor de la Suprema Corte de la Provincia de Buenos Aires. Los vecinos de Escobar pueden cantar victoria, al menos por ahora.


